- Barcelona registró 643 aperturas de supermercados 24 horas entre 2020 y 2025, con un ritmo de 3,5 por semana.
- El fenómeno está impulsado por turismo y expatriados, con precios hasta 50% más altos que en supermercados tradicionales.
- Mercadona enfrenta competencia inédita en su mercado nacional, aunque mantiene liderazgo con el 93% de penetración en España.
- El Ayuntamiento estudia regular la expansión por saturación comercial en distritos como Eixample y Sant Martí.
Mientras Mercadona consolida su dominio en el mercado español, Barcelona vive una transformación silenciosa en el sector minorista. La ciudad condal ha experimentado un auge explosivo de supermercados abiertos las 24 horas, un fenómeno que está reconfigurando los hábitos de compra y poniendo en jaque a las cadenas tradicionales.
Este fenómeno refleja cambios profundos en el consumo urbano y plantea desafíos regulatorios que podrían replicarse en otras ciudades turísticas.
El ritmo imparable de las aperturas
Según datos del Ayuntamiento de Barcelona, durante el segundo semestre de 2025 se pusieron en funcionamiento casi un centenar de estos establecimientos. Esto equivale a una apertura cada dos días, un ritmo que ha ido en aumento desde 2020. Entre octubre de 2020 y finales de 2025, se activaron 643 locales, con una media de 3,5 aperturas semanales en los últimos periodos.
La expansión no es uniforme en toda la ciudad. Los distritos de El Eixample y Sant Martí concentran la mayor parte de estas aperturas, sumando cerca de 140 en solo unos años. Mientras que áreas como Sant Andreu o Nou Barris también registran crecimiento, la densidad en el centro y zonas turísticas es notablemente superior.
Barcelona abre 3,5 supermercados 24 horas cada semana, desafiando la hegemonía de Mercadona en su propio territorio.
Turistificación y cambio demográfico
El boom de los supermercados 24 horas está directamente vinculado a la transformación urbana de Barcelona. Dos factores clave explican este fenómeno: el aumento masivo del turismo y la llegada de expatriados que buscan servicios adaptados a sus horarios y necesidades.
Estos establecimientos no solo ofrecen productos básicos como bebidas, embutidos o pasta, sino que han diversificado su surtido para incluir souvenirs orientados al turista y artículos de conveniencia difíciles de encontrar en supermercados tradicionales. Los precios, sin embargo, son sensiblemente más altos: una lata de Coca Cola puede costar 1,5 €, lo mismo que un botellín de agua.
Impacto en el mercado minorista
Mercadona, que controla aproximadamente el 50% del mercado de marca blanca en España y es visitado por el 93% de los españoles anualmente, ahora enfrenta una competencia inesperada en Barcelona. Aunque la cadena valenciana mantiene su liderazgo nacional, la proliferación de supermercados 24 horas está capturando un nicho de mercado que opera fuera del horario convencional.
Este modelo de negocio aprovecha la demanda de consumidores que realizan compras nocturnas o en horarios irregulares, un segmento que ha crecido con la economía de plataformas y los cambios en los patrones laborales. La conveniencia se ha convertido en un valor premium, justificando márgenes más altos.
Implicaciones urbanas y regulatorias
El crecimiento descontrolado de estos establecimientos ya ha entrado en el debate público. El Ayuntamiento de Barcelona está estudiando medidas para regular su expansión, preocupado por la saturación comercial en ciertas zonas y el impacto en el tejido urbano.
La concentración en distritos turísticos plantea preguntas sobre la sostenibilidad del modelo y su efecto en los residentes locales, que pueden verse desplazados por una oferta comercial orientada principalmente a visitantes temporales. Además, los precios elevados generan preocupaciones sobre accesibilidad económica para la población fija.
Qué esperar en el futuro
El sector de los supermercados 24 horas en Barcelona muestra pocas señales de desaceleración. Mientras la ciudad mantenga su atractivo turístico y continúe atrayendo población internacional, la demanda de servicios comerciales fuera del horario tradicional seguirá creciendo.
Para Mercadona y otras cadenas tradicionales, el desafío será adaptarse a esta nueva realidad sin perder su base de clientes locales. Algunas opciones incluyen extender horarios en ubicaciones estratégicas o desarrollar formatos híbridos que combinen conveniencia con precios competitivos.
“Los mercados están siempre mirando al futuro, no al presente.”
— Xataka
La evolución de este fenómeno servirá como caso de estudio para otras ciudades europeas que experimentan procesos similares de turistificación y cambio demográfico. Barcelona, una vez más, se convierte en laboratorio urbano.