- Movistar finaliza el soporte de su app en televisores inteligentes antiguos, afectando a modelos de Samsung, LG y Hisense anteriores a 2018.
- Los usuarios pueden verificar la compatibilidad en la web de Movistar y optar por dispositivos externos como Chromecast para mantener el acceso.
- Esta decisión refleja una tendencia de obsolescencia programada en la industria del streaming, con implicaciones para el ciclo de renovación de televisores.
La aplicación Movistar Plus+ dejará de funcionar en una serie de televisores inteligentes a partir de este mes de abril, según un anuncio oficial de la compañía. Esta decisión afectará a usuarios con modelos antiguos que no pueden soportar las actualizaciones técnicas necesarias para mantener la experiencia óptima de la plataforma. Movistar ha actualizado su página web con una lista detallada de dispositivos compatibles, instando a los clientes a verificar si sus equipos siguen siendo aptos para el servicio.
Esta noticia es crucial para millones de usuarios que dependen de Movistar Plus+ para entretenimiento, ya que podrían perder acceso si no verifican la compatibilidad de sus dispositivos.
La medida no es una sorpresa en el contexto de la evolución tecnológica acelerada del sector de streaming y televisión inteligente. Las aplicaciones de contenido en demanda requieren constantes mejoras en seguridad, rendimiento y funcionalidades, lo que a menudo deja atrás a hardware con limitaciones de procesamiento o memoria. Para Movistar, mantener el soporte en dispositivos obsoletos implica costos operativos elevados y posibles quejas por rendimiento deficiente, un riesgo que la empresa prefiere evitar.
Lista de modelos compatibles y afectados
Según la información publicada por Movistar, los televisores Samsung de 2016 en adelante seguirán siendo compatibles con la app Movistar Plus+. Sin embargo, los modelos más antiguos, específicamente aquellos anteriores a 2018, perderán acceso a funciones avanzadas como audio multicanal, subtítulos, contenido en calidad UHD y Dolby, así como la identificación mediante código QR. Esto significa que los usuarios con televisores Samsung de 2016 o 2017 podrán usar la aplicación básica, pero con capacidades reducidas.
La obsolescencia programada llega a las Smart TV: Movistar deja atrás a modelos antiguos en la carrera por la innovación.
Para las televisiones LG, la compatibilidad se extiende también a modelos de 2016 en adelante, con restricciones similares: solo los dispositivos de 2018 o posteriores disfrutarán de todas las funcionalidades, incluyendo contenido 4K, múltiples pistas de audio y subtítulos, y el acceso con código QR. En el caso de Hisense, la app seguirá disponible únicamente en modelos que ejecuten la versión 4.0 o superior del sistema operativo VIDAA, dejando fuera a equipos con versiones anteriores.
Los televisores con Google TV o Android TV de marcas como Sony, Xiaomi y Philips mantendrán la compatibilidad si son de 2015 en adelante, siempre que cumplan con los requisitos mínimos de sistema. No obstante, Movistar advierte que algunos modelos específicos podrían quedar excluidos si no reciben actualizaciones de firmware necesarias. La compañía recomienda consultar su sitio web oficial para una lista actualizada, ya que los criterios pueden ajustarse con el tiempo.
Implicaciones para los usuarios y el mercado
Esta decisión de Movistar refleja una tendencia más amplia en la industria del entretenimiento digital: la obsolescencia programada de dispositivos conectados. A medida que las plataformas de streaming intensifican la competencia con servicios como Netflix, Disney+ y HBO Max, la presión por ofrecer experiencias de alta calidad lleva a las empresas a priorizar hardware moderno. Para los usuarios, esto significa que invertir en televisores inteligentes no garantiza acceso perpetuo a todas las aplicaciones, especialmente después de unos años.
Los afectados por el fin de soporte tienen varias alternativas. Pueden optar por dispositivos externos como Chromecast, Amazon Fire TV Stick o Apple TV, que suelen recibir actualizaciones por más tiempo y son más económicos que reemplazar toda la televisión. Otra opción es acceder a Movistar Plus+ a través de consolas de videojuegos, computadoras o smartphones, utilizando la función de casting. Sin embargo, esto puede no ser ideal para quienes prefieren una experiencia integrada y sencilla.
Desde una perspectiva de mercado, este movimiento podría impulsar ventas de televisores nuevos, beneficiando a fabricantes como Samsung y LG. Según datos de la industria, el ciclo de renovación de televisores inteligentes se ha acortado a aproximadamente 5-7 años, en parte debido a la evolución del software. Analistas estiman que decisiones como la de Movistar podrían acelerar este ciclo, especialmente en regiones como España y Latinoamérica, donde la penetración de streaming es alta.
Contexto histórico de la compatibilidad en Smart TV
La compatibilidad de aplicaciones en televisores inteligentes ha sido un desafío constante desde la popularización de estos dispositivos a principios de la década de 2010. Inicialmente, los fabricantes desarrollaban sistemas operativos propietarios con soporte limitado, lo que resultaba en fragmentación y problemas de actualización. Con la llegada de plataformas estandarizadas como Android TV y webOS, la situación mejoró, pero la diversidad de hardware sigue siendo un obstáculo.
En 2020, por ejemplo, Netflix dejó de soportar algunos modelos antiguos de Smart TV, citando razones similares de seguridad y rendimiento. Este precedente sentó un patrón que otras compañías han seguido, incluyendo Disney+ y Amazon Prime Video. La decisión de Movistar se alinea con esta tendencia, aunque es notable por afectar a un servicio ampliamente utilizado en países de habla hispana, donde Movistar tiene una base de suscriptores significativa.
Expertos en tecnología señalan que la falta de estandarización en el ecosistema de Smart TV contribuye a estos problemas. A diferencia de los smartphones, donde Android e iOS dominan, el mercado de televisores está fragmentado entre múltiples sistemas operativos y versiones, haciendo difícil para los desarrolladores mantener compatibilidad a largo plazo. Esto subraya la importancia de que los consumidores consideren no solo la calidad de la pantalla al comprar un televisor, sino también su historial de actualizaciones de software.
Reacciones de la industria y consejos para usuarios
Fabricantes como Samsung y LG han respondido a consultas sobre el tema, destacando que ofrecen soporte continuo para sus modelos más recientes, pero reconocen limitaciones en dispositivos antiguos debido a restricciones de hardware. Recomiendan a los usuarios verificar regularmente las actualizaciones de firmware y considerar opciones de upgrade si su televisor tiene más de 5 años.
Para los usuarios preocupados por perder acceso a Movistar Plus+, se sugiere seguir estos pasos: primero, visitar la página de ayuda de Movistar para confirmar si su modelo específico está en la lista de compatibles. Segundo, explorar alternativas como dispositivos de streaming externos, que suelen costar entre 30 y 100 euros y ofrecen una experiencia renovada. Tercero, contactar al servicio al cliente de Movistar para posibles soluciones temporales, aunque la compañía ha indicado que no habrá excepciones para modelos no compatibles.
A largo plazo, este episodio resalta la necesidad de una mayor transparencia en la duración del soporte de software para productos electrónicos. Algunos defensores del consumidor abogan por que los fabricantes especifiquen claramente cuántos años de actualizaciones recibirá un televisor al momento de la compra, similar a lo que hacen con smartphones. Esto ayudaría a los usuarios a tomar decisiones informadas y reducir la frustración por obsolescencia prematura.
El futuro de las aplicaciones en televisores inteligentes
Mirando hacia adelante, es probable que veamos más discontinuaciones de soporte en aplicaciones de streaming a medida que la tecnología avanza. La adopción de formatos como 8K, realidad aumentada y inteligencia artificial integrada requerirá hardware más potente, dejando atrás a los televisores actuales. Plataformas como GLM podrían influir en este panorama, ofreciendo soluciones de IA que optimicen el rendimiento en dispositivos limitados, aunque su enfoque principal sigue siendo en otros sectores.
Para los consumidores, la lección clave es que la compra de un televisor inteligente debe verse como una inversión a medio plazo, con expectativas realistas sobre su vida útil en términos de software. Optar por marcas con buen historial de actualizaciones o complementar con dispositivos externos puede extender la utilidad del equipo. Mientras tanto, Movistar y otras compañías seguirán ajustando sus estrategias para equilibrar innovación y accesibilidad, en un mercado cada vez más competitivo.
“Los mercados están siempre mirando al futuro, no al presente.”
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