- El banco central de Pakistán revoca una prohibición de 2018, permitiendo a bancos servir a empresas cripto con licencia bajo la Virtual Assets Act 2026.
- Los bancos pueden ofrecer servicios tradicionales pero no invertir en cripto, limitando el riesgo sistémico mientras fomentan la innovación.
- La decisión llega con Bitcoin cotizando a $74,204 y podría atraer inversión extranjera a un mercado emergente con alto potencial de crecimiento.
El State Bank of Pakistan (SBP) ha emitido una circular histórica que permite a las entidades financieras bajo su supervisión abrir cuentas bancarias para proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) con licencia y sus clientes. Esta decisión, anunciada el 14 de abril de 2026, revoca una prohibición que había estado vigente desde 2018, marcando un cambio radical en la postura del país hacia la industria cripto. La medida llega poco después de la aprobación de la Virtual Assets Act 2026 en marzo, estableciendo un marco legal formal que busca regular el sector en lugar de suprimirlo. En un contexto donde Bitcoin cotiza a $74,204, con una leve caída del 0.3% en 24 horas, esta apertura podría impulsar la adopción institucional en una economía emergente clave.
Esta apertura regulatoria podría transformar a Pakistán en un hub cripto regional, impactando precios de activos y ofreciendo nuevas oportunidades de inversión en mercados emergentes.
Un giro regulatorio tras ocho años de restricciones
Desde 2018, Pakistán había mantenido una postura altamente restrictiva hacia las criptomonedas, prohibiendo efectivamente a las empresas del sector acceder al sistema bancario formal. Esto limitaba su capacidad para gestionar pagos, abrir cuentas y operar dentro de la economía regulada, forzando a muchos actores a la informalidad o al uso de canales offshore. La nueva circular del SBP representa un quiebre con esa era, pero no es una apertura irrestricta. Solo las empresas autorizadas por la Pakistan Virtual Assets Regulatory Authority (PVARA), un organismo creado bajo la Virtual Assets Act 2026, podrán beneficiarse de estos servicios bancarios. Esto refleja una estrategia de Islamabad para ordenar el crecimiento del sector bajo supervisión intensiva, alineándose con tendencias globales que buscan equilibrar innovación con control.
El cambio no surge de la nada. En diciembre de 2025, Pakistán sostuvo conversaciones con grandes exchanges como Binance y HTX, explorando formas de atraer plataformas reguladas al país. Esta secuencia sugiere que la circular es parte de una estrategia más amplia para posicionar a Pakistán como un destino atractivo para inversiones cripto en Asia del Sur, una región donde vecinos como India y China han adoptado posturas más ambiguas o restrictivas. Con una población de más de 240 millones y una alta penetración de teléfonos móviles, el mercado paquistaní ofrece un potencial significativo para la adopción de activos digitales, especialmente entre jóvenes y migrantes que usan remesas.
Pakistán transforma su postura cripto de prohibición a regulación, abriendo puertas a un mercado de 240 millones de personas.
Qué pueden y no pueden hacer los bancos
La circular del SBP establece límites claros sobre el papel de los bancos en este nuevo ecosistema. Las entidades financieras están autorizadas a ofrecer servicios bancarios tradicionales, como cuentas en rupias pakistaníes, procesamiento de pagos y gestión de transacciones, pero se les prohíbe expresamente invertir, negociar o mantener activos virtuales usando fondos propios o de clientes. Esto significa que los bancos no actuarán como traders, custodios especulativos o inversionistas directos en criptomonedas; su función se restringe a proveer infraestructura financiera para empresas licenciadas. Además, deben cumplir estrictas normas de anti-lavado de dinero (AML) y contra el financiamiento del terrorismo (CFT), usar cuentas separadas y evitar mezclar fondos, asegurando que el riesgo sistémico se mantenga bajo control.
Este enfoque prudente refleja lecciones aprendidas de crisis anteriores en la industria cripto, como el colapso de FTX en 2022, que subrayaron la necesidad de segregación de activos y supervisión robusta. Al limitar la exposición directa de los bancos, Pakistán busca fomentar la innovación sin comprometer la estabilidad financiera, un equilibrio que otros mercados emergentes han luchado por lograr. Para las empresas cripto, el acceso al sistema bancario formal reducirá costos operativos, mejorará la eficiencia y aumentará la confianza de los clientes, potencialmente atrayendo más inversión extranjera. Plataformas como Binance podrían beneficiarse de esta apertura, ofreciendo servicios regulados a una base de usuarios en crecimiento.
Contexto del mercado cripto global
La decisión de Pakistán llega en un momento de volatilidad moderada en los mercados cripto. Bitcoin, el activo digital líder, cotiza a $74,204, con una caída del 0.3% en las últimas 24 horas, mientras que Ethereum se ubica en $2,336, bajando un 1.6%. Solana muestra una corrección más pronunciada, con un descenso del 2.8% a $83.50, y Cardano cae un 1.0% a $0.2412. En contraste, BNB registra un ligero aumento del 0.6% a $619.98, posiblemente reflejando optimismo sobre la expansión regulatoria en mercados emergentes. Estas fluctuaciones subrayan la naturaleza cíclica del sector, donde noticias regulatorias positivas pueden contrarrestar presiones de venta a corto plazo.
A nivel global, la tendencia hacia la regulación de cripto se está acelerando. Países como los Emiratos Árabes Unidos, Suiza y Singapur han establecido marcos claros para atraer empresas, mientras que Estados Unidos avanza lentamente con aprobaciones de ETFs y debates legislativos. La movida de Pakistán se alinea con este patrón, posicionándolo como un actor temprano en una región donde la incertidumbre regulatoria ha sido común. Para inversores, esto podría significar nuevas oportunidades de diversificación geográfica, especialmente en un entorno donde los rendimientos en mercados desarrollados se están normalizando tras el rally post-ETF de Bitcoin a principios de 2026.
Implicaciones para la economía paquistaní
La apertura bancaria tiene implicaciones profundas para la economía de Pakistán, que enfrenta desafíos como alta inflación, déficit fiscal y dependencia de remesas. Al integrar empresas cripto reguladas, el país podría atraer inversión extranjera directa, crear empleos en tecnología y finanzas, y modernizar su infraestructura financiera. Las remesas, que superaron los $30 mil millones en 2025, podrían fluir de manera más eficiente a través de canales cripto, reduciendo costos y tiempos de transferencia. Además, esto podría impulsar la inclusión financiera en un país donde solo el 21% de los adultos tiene una cuenta bancaria tradicional, según datos del Banco Mundial.
Sin embargo, los riesgos persisten. La supervisión intensiva requerida por PVARA y el SBP podría resultar onerosa para pequeñas empresas, limitando la competencia. También existe el peligro de que actores no regulados operen en la sombra, explotando lagunas regulatorias. La experiencia de otros países sugiere que el éxito dependerá de la capacidad de las autoridades para equilibrar la innovación con la protección del consumidor, evitando excesos que lleven a crisis de confianza. En el largo plazo, si Pakistán logra implementar este marco de manera efectiva, podría convertirse en un hub regional para finanzas digitales, atrayendo talento y capital de todo el mundo.
Qué esperar en los próximos meses
Los observadores deben monitorear varios desarrollos clave tras esta decisión. Primero, la velocidad con que PVARA otorgue licencias a empresas cripto será crucial; un proceso lento podría sofocar el crecimiento inicial. Segundo, la respuesta de los bancos locales: si adoptan los servicios con entusiasmo o cautela, afectará la disponibilidad práctica. Tercero, el impacto en los precios de activos como Bitcoin y Ethereum; aunque la noticia es positiva, su efecto inmediato puede ser limitado dado el tamaño relativamente pequeño del mercado paquistaní en el contexto global. Finalmente, las reacciones de otros países de la región, como India y Bangladesh, podrían influir en la dinámica competitiva.
En resumen, la circular del SBP marca un punto de inflexión para Pakistán, transformándolo de un mercado cerrado a uno regulado para cripto. Con Bitcoin en $74,204 y un marco legal en evolución, este paso podría catalizar una nueva era de innovación financiera en el país, siempre que se manejen los riesgos con prudencia. Para inversores y empresas, representa una oportunidad de entrar en un mercado emergente con potencial de alto crecimiento, aunque requiere navegar un entorno regulatorio en construcción.
“Los mercados están siempre mirando al futuro, no al presente.”
— Diario Bitcoin
— TrendRadar Editorial